El amor verdadero solo aparece una vez en nuestra vida, el verdadero el que siempre perdura en nosotr@s. Ese amor con lazos tan fuertes que ni el tiempo ni la distancia ni el abandono lograrán apagarlo jamás. Cuando ves pasar la vida lentemente desde otro angulo, cuando sientes que la tristeza, el astío, el abandono se apoderan de tí, llegan esos recuerdos, esas palabras de amor, promesas, sueños...es el momento de la soledad, de mirar por la ventana y preguntarte ¿Dónde están esas promesas, dónde estás? Cuando sientes que cada día hora a hora tu vida se te va apagando por el amor que no vuelve, que te retiró su mano cuando más necesitabas su calor y te abandona al abismo, te tira por la caida del torrente más hondo...es el momento de enloquecer...enloquecer sin poder hacer nada. Cuando todo lo diste por amor, cuando antepusiste a su propia sangre, a tu propia familia, a tu propio ser por ese amor, y miras tus manos y están vacías...es el momento de pensar y sentir que la vida no tiene sentido...cuando todo lo has perdido por amor. Y lo más cruel es que perdiste tu propio corazón...tus esperanzas arrebatadas sin mas explicaciones...¿Qué se siente ante tanto dolor?...Simplemente no se puede sentir más dolor. Existe un pozo negro de soledad, que es el que nos proteje, un pozo negro, donde se encuentra tu dolor y el pozo que te sumerge...y ya no quieres salir de allí. Solo te queda respirar y recordar...y esperar que algún día en ese pozo acabe tu pesar.
Luego el dolor se lo lleva el viento...el día que te fundas con las nubes y el firmamento, todo se queda en la vida...y tu te vas con tu dolor a soñar en otras dimensiones y a respirar la paz. Es el cálido momento donde un Paraiso y una Duna se unen en un castillo hecho de sueños...que en el cielo nadie derrumbará. Un amor cuando es verdadero nunca se abandona, si de tus labios salen unas promesas piensa que se las estás diciendo a un ser humano que te está amando con todo su ser...las palabras de amor no se las lleva el viento para el que las escucha y ama de verdad...esas permanecerán en tí...haste el día del juicio final.
Cuando sientes que te ahogas, que tu vida te la han roto a jirones en tu piel...ya no puedes sentir mas dolor...ya puedes ser Feliz, porque llegaste al máximo sufrir, sabes que el dolor es tan intenso tan grande que no hay mas dolor que ese y sientes felicidad porque sueñas con el final...todo la vida se lleva...nada en la vida se queda. Volver a Dios con los brazos abiertos y ver desde otro angulo el dolor.